[Ingredientes: .Insomnio: 50% .Ilusión : 25% .Desilusión: 25%]

lunes, 4 de marzo de 2013

Carta a un desconocido






Me imagino tu nueva vida: tranquilidad, un trabajo que te gusta, quizás una novia relajada y no celosa, tu coche blanco, tu ciudad, tu "nuevo" cuerpo...serás feliz, imagino.
Atrás quedaron años raros: de un amor contaminado por el miedo a soledad, el uso desmedido de la cabeza  y la hecatombe final de una situación surrealista donde pedí perdón por cosas que en la vida volvería a pedir.
He madurado para dos cosas: primeramente para aprender a relativizar los celos pero segundo y más importante para nunca pedir perdón por cómo soy y menos pronunciar la frase de "Puedo cambiar". ¿Cambiar? ¿El qué? No, nadie se merece que cambie, quien me quiere me quiere así.

Nunca te he mencionado desde que lo dejamos por aquí y no es por dolor. Gracias a fuerzas divinas junto a mi capacidad de regeneración conseguí apartarte de mi vida/memoria en un tiempo exageradamente corto.

Sucedió desde el minuto cero una especie de milagro de doble filo: mi mente borró casi totalmente aquellos años de mi vida, no me acuerdo de nada absoluto. Creo que tengo como 4 recuerdos en total de 2 años y medio. Ni siquiera me acuerdo de tu voz y si no veo fotos tuyas (tengo dos, se me borraron todas) no puedo recordar tu cara. Es algo raro, es como que si una parte que no sabes identificar de ti mismo se hubiera ido pero no sabrías decir que es, pues eso me pasa a mi, la sensación de vacío la he sentido intermitentemente en este tiempo pero no sabría decir vacío de qué porque no recuerdo nada (y me da mucha pena), porque tengo dos años y medio de mi vida en blanco y no sabría reconstruirlos.

He hecho tantas cosas en este tiempo, tantos cambios, tantas remodelaciones que ya no creo que reconocieras a la persona que tienes delante.
Me tatué y me volví a tatuar y me volveré a tatuar. Dejé las tonterías de lado y empecé a vivir con una coherencia real. Sentí que tenía que tenía la necesidad de expresarme mucho más, dejé de escribir y quejarme, empecé a expresarme de una manera más física. Llevé mi estética hasta el punto donde yo me sentía cómoda y libre y empecé a ser más Marta que nunca. Me he vuelto un animal nocturno, un personaje conocido como Hache.

Pero volvamos a la teórica pareja que eramos. Dios, qué cobarde y subnormal llegaste a ser. Si me dejaste de querer era tan fácil cómo decirlo pero decir que te dejan por celosa...puedes hacer que la persona (en este caso, yo a mis 22 años, una pardilla sentimentalmente echa polvo) se sienta culpable y desee hacerse el hara-kiri solo para que no te dejen. Muy feo por tu parte, realmente muy feo.
Creo que eres la primera persona a la que guardo rencor y espero que seas la última.

Y bueno, todo esto es una especie de catarsis que necesitaba poner por escrito, sin importarme el efecto que te cause(que supongo que será menos que mínimo a estas alturas).
Buenas noches y buena suerte.