[Ingredientes: .Insomnio: 50% .Ilusión : 25% .Desilusión: 25%]

domingo, 9 de septiembre de 2012

La mujer de las sakuras






Llevo en mi hombro una rama de flores de cerezo. Los cerezos florecen en primavera  y tienen unas pequeñas flores (sakuras) rosas muy bonitas y delicadas, luego, se marchitan y ya no vuelven hasta el año siguiente, para los japoneses significa que todo es transitorio en la vida y que nada es para siempre.
Es justo lo que quería recordarme a mi misma cada vez que me mirara al espejo y decidí hacerlo cuando se rompió aquello que yo creía para siempre.

Hoy cumplo 24 años y miro al presente. Me veo a mi, pelo largo y oscuro, ojos verdes y grandes, piel muy blanca, mis curvas, mis tetas pequeñas, la tinta en mi piel. Me toco el hombro con los ojos cerrados y siento la piel desnuda, los abro, y ahí está la fugacidad en la vida posada en él.
Me conozco más que nunca, de eso estoy segura, y para eso me ha hecho falta vivir sola en Berlín, mis experiencias desastrosas en el amor, trabajar poniendo cafés teniendo una carrera, conocer a Sabela, explorarme de arriba a abajo y ver what´s wrong with me. Y después de todo reconocerme a mi misma que aún tengo el mismo corazón inmenso, ultra sensible y llorón con el que nací, que ahí está intacto.