[Ingredientes: .Insomnio: 50% .Ilusión : 25% .Desilusión: 25%]

miércoles, 25 de febrero de 2009

Jules and Me


Julio ha decidido romper su burbuja, en la que llevaba 3 años escribiendo y me da penita aunque dice que me tengo que alegrar porque la ha roto porque ya no vive en una burbuja sino que vive conmigo, en mi mundo, en nuestro mundo y ya nunca más volverá a estar en una burbuja.
Los días con él son tranquilos y con vistas al mar, que se ve desde su comedor mientras comemos, después echamos la siesta y luego le digo pon Elliott Smith, y como a él también le gusta pues no discutimos. Luego salimos a pasear o quedamos cada uno con sus amigos y por la noche jugamos al guitar hero, a las peleas o al singstar donde siempre le gano, cenamos rammen o me hace algo que me guste.
Por la noche me abraza muy fuerte y me quedo dormida en seguida, dice que soy un poco tio porque en seguida me doy la vuelta a la cama y lo dejo solo durmiendo y le quito la manta.
Por las tardes miro desde la ventana de su cuarto y se ve toda la ciudad, luego le miro a él que está de perfil mirando mi horario y el suyo para hacer coincidir las prácticas, vuelvo a mirar la ventana, luego a él y luego pienso que jamás pense encontrar un especimen así a 10 minutos de mi universidad y había estado siempre ahí siempre "esperandome".

Te quiero boleta :)

jueves, 19 de febrero de 2009

Elliott


Cuando la empatía gana terrereno a la racionalidad.
Cuando solo tus palabras me definen y solo quiero escuchar tu voz.
5 años.
"A little less than a happy high
A little less than a suicide
The only things that you really tried"

(A fond farewell, Elliott Smith)

sábado, 14 de febrero de 2009

Muerte y resurrección


Sucedió tal como estaba presagiado por conocidos y curiosos. También la velocidad era una gran pista de la demacre que nos sobrevenía cuando llevabamos mucho tiempo muertos y ya se sabe que los cadáveres al sol se descomponen más rápido.
Tu y yo nos descompusimos en verano y quisimos reaparecer en invierno con una nueva piel cosida rudamente, tan rudamente que se nos cayó a pedazos antes de lo esperado.
Nadie me lo tenía que decir, yo ya sabía que mi nueva piel tenía caducidad, era algo así como la carroza de cenizienta, un extraño hechizo impuesto por mí misma, un trato con el diablo.

Me convertía en ave fénix cada fin de semana, los sábados mi nueva piel se convertía en el blanco de tus miradas y apenas se notaban los remiendos bajo la luz de los focos. Era aquella piel suave y blanca que te invitaba a ponerte la tuya, maldito cadáver.
El disfraz te invitaba a ocultar tu muerte y a invitarte a una nueva vida tapando con una mano los errores del pasado y repitiendolos con exactitud con la otra.
Los domingos colgaba mi piel prestada y volvía a ser cadáver del verano, me desmakillada, me ponía el pijama , empezaba la semana y era feliz hasta que tocaba volverse a poner la piel de la indiferencia, la piel que miraba a otro lado pasase lo que pasase y mientras moría mi dignidad en cada muda.
Semana tras semana la piel nueva se fue marchintando y cayendose a trozos, dejando rastro en chupitos de tequila y taburetes de pub, dejé restos de disfraz desperdigados en todos los sitios en los que estuve contigo porque de tanto arrastrarme la piel empezó a romperse por las rodillas y poco a poco fue imposible remendarla. Había que admitirlo, estabamos muertos desde hacía mucho tiempo.

Un día, sin más y sin más esfuerzo que es reconocerlo, me arranqué el último trozo de piel nueva y descubrí que ya no era un cadáver, que la piel que había debajo de ese disfraz era mi piel y estaba viva. Y entonces vino Julio y decidí dos cosas: que jamás me volvería a poner una piel que no es la mía y que jamás volvería a intentar resucitar a un muerto.

martes, 10 de febrero de 2009

muaaa


Duerme y le miro. He perdido la cuenta de las noches que llevamos durmiendo juntos y la de horas que hemos pasado juntos desde que nos conocimos, te lo dije el primer día " Me estás absorbiendo la esencia" mientras tú aspirabas el olor de mi pelo, de mis manos, de mi boca y yo solo quería dormir. Luego vino los paseos, las meriendas, las cenas en tu casa y tus compañeros de piso. Luego vine yo y me asomé a tu corazón y me dijo "Muaaa" como me dices siempre y como me decías cuando estaba malísima de la garganta y me abrigabas por la calle.
Va sonar pronto el despertador porque tengo que ir al médico y tu tienes que mirar nuestro viaje y sigues durmiendo, esos 24 años jamás aparentados, esa naricita de niño, esas patillas de adulto, ese gesto de tranquilidad. Y yo me acurruco contra ti y pienso cuánto has cambiado mi vida , cuánto has hecho que abandoné las 7y27 y salte al mundo real, cuánto me estás queriendo cada día y cuánto has hecho que yo sea la más feliz del mundo.
Suena el despertador, mmmmmmmm...ninguno quiere levantarse...Buenos días cariño, besos, siempre besos, y nos acurrucamos un poco más y pienso en la vida tan guay y tan perfecta que me espera a su lado, y la certeza de que él no me va dejar tirada, me lo dicen sus hechos cada día, m lo dice su sonrisa, me lo dicen sus ojos, me lo dicen mis cereales preferidos que me compró ayer para que desayunase bien siempre que durmiera en su casa.

Elegí no ir a Barcelona y quedarme abrazada a su espalda de jugador de rugby todo el tiempo posible, elegí Valencia y elegí ser feliz. Hoy nada me falta.