[Ingredientes: .Insomnio: 50% .Ilusión : 25% .Desilusión: 25%]

domingo, 25 de enero de 2009

Viernes. 5 a.m


-Eres muy suave tia.
-¿Cómo un delfín?
-Mm..como un pescado.
-Nooo, cómo un delfín.
-Vale, cómo un delfín.
-Pues yo no quiero ser delfín.
-¿Qué animal quieres ser?
-Un león.
-¿Por qué?
-Por la agresividad.
-Hay animales más agresivos que el león.
-Me da igual. Yo quiero ser un león.Cómo sopla el aire¿no?
-Sí, te voy a meter piedras en los bolsillos para que no te vueles.
-Quiero dormir de una puta vez.

martes, 20 de enero de 2009

Calle Los Cambios (Haciendo maletas)


Saca la maleta, es un buen comienzo.
Ahora deberías de repasar todo lo que deberías de ¿coger?¿dejar?quizás sea fifty-fifty pero es necesario. No hace falta que te sientes a pensarlo, puedes ir repasarlo mientras coges los calcetines y los haces bolas, bebe agua que hoy no has bebido casi. Bien, te vas, por suerte/por desgracia te vas ya, las cruces en el calendario van acorralando cada vez más ese día en que tu sitio deje de estar aquí y el azar me abduzca en una nave destartalada con las luces fundidas y me deje caer en un descampado de Barcelona. No, joder, la nave tiene luces, nada de pesimismo. Sí, vale, la cosa es que apareceré en un punto cero donde tire a donde tire será punto +1,+2,+3 y serán todo números positivos, no como los pasos en falso que cometí y que
hicieron en su día que fueramos de cero a -1,-2,-3, bueno eso pasó y las cosas malas son la parte más pequeña si lo piensas bien. Cojo la ropa interior con sumo cuidado, la miro, escojo la más bonita para mi viaje.

Pues eso, que aparte de ropa interior me tendré que llevar más cosas. Por ejemplo, vuestras fotos, para echaros de menos más visualmente, para poder imaginar vuestras sonrisas mientras yo también sonrío con palabras en catalán en la boca y unas gafas retro donde se refleja la Plaça de Catalunya. Sé que todo esto valdrá la pena, hay un presentimiento que dice que algo de todo esto va valer la pena, yo creo que solo la desintoxicación emocional ya vale la pena el intentarlo.Pero eso es otro tema, para "nosotros" yo ya estoy en Barcelona desde hace mucho tiempo, la ausencia se materializa en estar presentes y estar a mil kilometros. Pero eso es lo mejor de todo.

Sigo con la maleta, le toca el turno a los pantalones de colores y a los recuerdos de las noches de fiesta, los hago una bola todos y miro el conjunto de borracheras verdes, amarillas, rojas, camales y noches con pitillos y me acuerdo de la frase de mi madre de "Mezclar churros con merinas" que nunca la entendí pero me recuerda a este lío de pantalones y recuerdos. Lo siguiente son llevarme las camisetas, las chaquetas y todo lo que me abraza diariamente, porque aún no han inventado el bote para guardarme vuestro calor y vuestros abrazos.
Lo último es llevarme los "cariñooo, ya es la hora!" de mi madre, los gritos de mis hermanas, los ojos de mi perra, los azules del cielo valenciano, los detalles de Julio, los cafés con Laura, mi habitación rezumante de complejo de Peter Pan, mis posters de Elliott Smith, mi almohada cuestionante, mis mantas amorosas, la luz de la mañana en los ojos, me llevo el camino de todos los días hasta libertad vigilada, me llevo cada cambio que he promovido en cada gitano o chaval de barrio que he atendido y sobretodo me llevo el mar a cuestas para cada vez que no pueda sentirlo desde mi nueva ventana.

martes, 13 de enero de 2009

:O


Xavier. [[ Are you ready for the time of your life!]] dice:
te conozco más que mucha gente que se enrrolla por ahí
Xavier. [[ Are you ready for the time of your life!]] dice:
y se acuestan.


[esta estúpida frase me hizo sentirme a las 4:40 a.m de un martes especialisima]

domingo, 11 de enero de 2009

Un desastre manifiesto (nada más)



Señor G, señor G, lo intenta con ganas
al pensar que mañana hará lo que no hizo ayer.
Pero otra vez, señor G, pretexta el mal tiempo,
el aburrimiento o que no se encuentra bien.
Y dice: "Es que es tarde, es que es demasiado tarde,
ahora es tarde, qué le voy a hacer".

Y cada vez, señor G, que logre zafarse
de un nuevo desastre sepa que alguien le observa, ¿no lo ve?
Señor G, la gente no olvida
y viejas heridas se volverán contra usted.
Y grité: "No en mi nombre, no lo haréis si es en mi nombre,
no en mi nombre", o alguna otra memez.

Día diez, habrá que pagar.
Lo único cierto es que lo hecho hecho está
y la lengua le quema y empieza a cantar:
El cielo está llorando y mi última oración
cruzó los siete mares hacia la canción.

Puede que, señor G,
conduzca una noche y se cruce a otro coche
con alguien dentro que sea clavado a usted.
Señor G la misma mirada, las mismas ropas caras
y al volverse lo vea estrellarse.
Un siniestro, un desastre manifiesto,
hará bien en desaparecer.

Lo diré, señor G,
sin grandes rodeos, usted no es tan bueno
como se cree que es, ¿pero y qué?
Señor G, no ve que haga lo que haga
la gente hoy traga, traga hasta devolver.
Tienen hambre, ¿no ve usted que tienen hambre?,
tienen hambre, deles de comer.

Tarde o temprano usted lo sabrá,
todo se acaba por precipitar,
y amanece cantando como un animal.
El cielo está llorando y mi última oración
cruzó los siete mares hacia la canción.

Un siniestro, un desastre manifiesto,
hará bien en desaparecer.
Tarde o temprano tendrá que pagar,
lo único cierto es que lo hecho hecho está,
y amanece cantando como un animal.

El cielo está llorando y mi última oración
cruzó los sietes mares, nos trajo luz y calor.
El cielo está llorando y mi última oración
cruzó los sietes mares, nos trajo luz y calor.

(El cielo está llorando y mi última oración
cruzó los sietes mares, nos trajo luz y calor)

lunes, 5 de enero de 2009

Cabalgata


Los zapatos se me quedaban pegados a la acera con un pegamento echo de caramelos y confeti, no podía andar más de 10 metros sin oir la palabra reyes pronunciada por vocecitas deliciosas, los gritos y las sonrisas me recordaba el tiempo en el que mi padre me cogía a hombros y gritaba que Gaspar siempre sería el mejor aunque nadie lo quisiera.
Hacía años que no recordaba una cabalgata sin lluvia sin embargo yo llovía melancolía sobre las pequeñas cabecitas ilusionadas, yo llovía ganas de volver a creer en algo o en alguien, yo diluviaba estado anímico no identificado pero bajo mínimos, yo ( y vosotros no lo notabais) os granizaba con las piedras que te ponen los años en el corazón y te tiran para abajo cuando intentas levantarte por las mañanas, te tiran hasta el lugar más profundo de tu colchón. Yo os estaba mojando la tarde y nadie de vosotros me lo recrimino, supongo que a alguien que ya no cree en nada que menos consuelo que llover y chapotear sobre sus propios charcos de desilusión por crecer y por querer.

Y hoy todos son enfados y mañana lágrimas y volveré a morder la almohada arrepintiendome de haber vuelto dejar escapar otra navidad examinando mi fe en los adornos navideños o en si ya he visto los regalos y eso es ttampa. Que todo son señales inequivocas que te dicen ya has crecido ya no hay vuelta atrás porque aquella tarde que descubriste que tus padres eran los reyes, porque aquella vez que dejaste a Fran renunciando a una vida fácil, bonita y tranquila, que aquella vez que dijiste "Yo no quiero ser feliz, yo quiero vivir" y miles de errores(?) como estos dejaste un vacío, un lugar para revolcarte en el anacronismo más puro, en el juego adolescente de por vida.
Y hoy el tiempo te para los pies y dice un año más, unas navidades más, un fracaso amoroso más y una oportunidad de cambiar mi vida menos.