[Ingredientes: .Insomnio: 50% .Ilusión : 25% .Desilusión: 25%]

domingo, 28 de septiembre de 2008

Y ¿que más da?


Que la lluvia arrase todas las avenidas de la ciudad.
Que un agujero negro de dimensiones sansónicas se coma todo lo bello.
Que una llama constante reduzca a cenizas los recuerdos de todos nosotros y nos borre nuestra propia conciencia.
Que todos los periódicos del mundo anuncien el apocalipsis y las canciones se queden mudas.
Que los museos se vengen de nuestra ignorancia y sean casas del terror en nuestras pesadillas.
Que las cámaras de fotos sirvan de juguetes para los niños de 3 a 18 meses.
Que las noches sean todas como la noche más larga del año y que la luna se quede encalada en el arbol de la noche y no haya niño capaz de recogerla para dar paso al sol.
Que las cárceles queden vacías de asesinos y los asesinos queden llenos de remordimientos y autodestrucción.
Que los libros queden en blanco y las letras se mojen de ternura y nostalgia.
Que las miradas se apagen para siempre.


Que jamás me sea indiferente el mundo y todas y cada una de las emociones que siento cada día.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Otoño(ño)


"Viene el frío o al menos momentáneamente y piensas y te sugestionas con que seguro que el otoño traerá el bajón y las ganas de nada.
Pero tranquila, yo seré tu ángel guardián y lucharé para que este otoño sea el mejor de todos. Buenas noches,cariño"

martes, 23 de septiembre de 2008

Blimea


(Lo sé, esto es demasiado, jamás actualizo dos veces en un mismo día pero esta letra es tan súblime y tan autodescriptiva que no he podido frenarme)


Te he contado algunas cosas,
me he callado muchas otras.
De las pocas que te he dicho,
me he inventado casi todas.

No puedo contarte todo
o te volverías loca
y entonces no me querrías
como me quieres ahora.

Pero se nota que miento,
no sé decirte mentiras.
Si te has creído algo
será porque tú querías.

No te sientas engañada,
si quieres arrepentida,
si puede servir de algo
diré que la culpa es mía.

Tal vez hoy te digan todos
que pareces transparente,
que se te ven los recuerdos,
pero a ti es difícil verte.

Yo he aprendido nuevas formas
para poder entenderte
y me fijo en los reflejos
de tus ojos en la gente.

No puedo contarte todo
o te volverías loca
y entonces no me querrías
como me quieres ahora.

Pero se nota que miento,
no sé decirte mentiras.
Si te has creído algo
será porque tú querías.

No te sientas engañada,
si quieres arrepentida,
si puede servir de algo
diré que la culpa es mía

Una mirada inerte


Últimamente andaba buscando la inspiración que, un buen día, me dejó tirada en la cuneta para no volver (en lo que yo pensaba) jamás. La busque como se busca a un perro perdido o como se busca la casa de tus sueños, es decir, con una mezcla de ilusión y desespero. La busque en obras de arte, fotografías, la busque en libros de metafísica y en las olas del Cantábrico, también intenté en mi fugaz encuentro con Unax Ugalde incluso la busque en las calles de Berna, sí, fueron varios los aviones y la inspiración no aparecía.

Hoy, segundo día de vuelta a la rutina, llovía. Cuando llueve en Valencia todo cambia,no estamos acostumbrados a los nubarrones y menos a la lluvia y ami eso me hunde, me duele la cabeza y mi ánimo baja a bajo mínimos, en Valencia la lluvia es Satanás aunque confieso que en el fondo (igual que muchas otras cosas que odio) me gusta. Iba en el autobus, en el de siempre, con los que siempre cogemos el bus a esta hora, y subió la señora gorda de siempre que huele mal, el abuelo verde de siempre, los estudiantes de bachillerato del Luis Vives de siempre, todo era como siempre excepto la lluvia y el elemento que me devolvió una inspiración que ya creía muerta.

El elemento en cuestión hizo su aparición en la calle Quevedo, apareció en silla de ruedas ayudado por un chico sin nada especial. Nada más verlo un escalofrio me recorrió electrizando cada milimetro de mi piel y pensé que jamás había sentido eso, jamás porque jamás había tenido la muerte sentada a mi lado.
Era un chico de unos 25 años que pasaba sus últimos días sentado en una silla de ruedas, mi ojo de trabajadora social le describió enseguida: expolitóxicomano, SIDA en fase terminal con escariaciones en brazos y debilidad en las piernas, mirada perdida y totalmente vacía, ausencia de reflejos.
Ese chico no tenía vida pero tenía una mata de pelo negro rizado y unos ojos expresivos que demuestran que algún día la tuvo, no hablaba ni le hablaban ( cosa que me sentó muy mal ya que fuese quien fuese el chico con el que iba debería de hablarle un poco igual que a cualquier otra persona), simplemente miraba por la ventana y de vez en cuando me miraba a mi pero yo no podía soportar su mirada porque era demasiado sincera, me da demasiado miedo la mirada de alguien que espera la muerte y por ello no tiene nada que perder.
El trayecto se me hizo interminable, porque sentía que necesitaba hablarle pero el miedo a que pensase que lo hago por pena me detuvo, pero no sé sentí una pena y una miseria infinita viendo ese cuerpo inerte al que podrían haber tomado por un mueble.

La inspiración volvió, sí, pero con una carga de conciencia y una pena máximas.

martes, 16 de septiembre de 2008

Marta loves


Quiero querer a cualquier animal,persona o cosa que se cruce en mi camino. Solo busco querer y no me importa no ser querida, quiero querer con todo el corazón, con cada milimetro de mis pupilas, con la barbilla y con el dedo meñique del pie.
Quiero llenar de amor cada instante de mi vida y cada suspiro que regale al aire que sea con amor, que cada "Hola" que pronuncie sea la metáfora del beso más bonito del mundo.
Yo, lo que quiero, es querer.

jueves, 11 de septiembre de 2008

Por las antiguas fórmulas de SPNB


Ayer hablé contigo por teléfono, me llamaste por mi cumpleaños y por un segundo casi vuelve a ser todo como antes: las risas, tu voz de gay, me tomas el pelo y te digo que eres lo peor y te ries, menos mal que aún te ries mucho porque seguramente es lo último que queda del Victor que conocí. Aunque la conversación se podría extrapolar a cualquier momento de hace un año los dos sabíamos que las palabras eran las mismas pero no el fondo desde donde las lanzabamos, yo no tenía un nudo en el estomago ni las manos me temblaban y tú sabes que cuando cortaramos la comunicación no volverías a pensar en cada palabra que me dijiste para cambiarla al día siguiente. Hemos cambiado, claro, te conocí con 18 y yo ahora con 20 y tú con casi 26 miramos más alrededor y menos a nosotros mismos, qué cojones, no somos nosotros tu eres tu y yo soy yo y ahora no quiero estar tan lejos de ti y no recordar el momento en que te dije por última vez que el cielo se estaba abriendo porque quiero tenerte cerca y quiero recordarlo todo pero como te veo ahora, como un amigo, un amigo que aunque todo se acabe sé que siempre volverá con el frío.

Y siento tristeza de ver que nada de lo que nos unía nos une, y que por fin, cuando me siente a tomar un café contigo no sabré de que hablar porque mis temas, que antes eran nuestros temas, ya no te interesaran porque a ti la M ya no te dice nada más que una letra del alfabeto, ni SPNB es más que una canción que te gustaba escuchar, ni Meds significa nada más que medicinas para ti y quizás incluso ahora me veas como una niñata flipada que tiene que madurar, no lo sé, a veces pienso que solo te intereso(como colega) porque soy la parte cambiante de tu vida, la que te puede aportar broncas y alegrías o todo a la vez.
Bueno, pero en el fondo ver que aunque todo ha cambiado sigue existiendo un mínimo de cariño me anima ha intentar sacar lo mejor de ti y a esperar ese café que llevo un año y medio esperando.

lunes, 8 de septiembre de 2008

ME JODE


No diré que me rindo, porque jamás lo he hecho ni tampoco lloraré de mentira ni llenaré el blog de mierda sentimental, solo digo que ME JODE.

ME JODE que:
a)Después de mucho tiempo intentando desalojar el apartamento de la aurícula derecha de mi corazón, he llamado a tu puerta Jose para,si no te da la gana dejarlo vacío que al menos habites en él como un simple amigo, te he tendido la mano y me has escupido así de claro, me parece rastrerisimo que después de comportarte conmigo como una rata de cloaca pues voy y te digo joder que mínimo que ser amigos y tu ni me contestas, vamos es qué aparte de sentirme yo con dignidad cero me demuestras que he sido para ti una forma de revalorización a los ojos de tu exnovia (nada más infalible que demostrarle que ha perdido que si está con otra)

b)También me reconcome que el garrulo con el que me lié este verano (lo que no quita que me acabara pillando de él) me entere de que está metido en movidas de drogas y que ha vuelto con la gitana que estaba por eso no me contesta las perdidas, es que valgame, en qué movidas me meto dios santo...yo que soy una persona normal y corriente y he dormido con una especie de Duke a lo gitanaco, por dios es que lo flipo.

c)Por último, me repatea que no haya nadie(hombre)que pierda un segundo de su tiempo en mi de una manera desinteresada, que no haya ningún tio que me valore un mínimo y que se interese por mi, no, no lo hay, deberé de seguir extinguiendo mi instinto reproductor con cuerpos-objeto y garrulos drogatas, ¡joder, qué panorama! o bueno puedo pasar un año mistíco-ascetico y consagrame a la vida de retiro sexual y afectivo...¿Quién da más?

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Ella,el reloj. (metáfora de antes del verano)


Ella esperaba debajo del reloj, y las manillas iban formando ángulos de 90 grados, de 180 mientras la gente volvía de trabajar a sus hogares hasta que, como todos los días, el reloj se convirtía en un luminoso ángulo de 360º. Sin embargo en su rostro no había asomo de tristeza,desesperanza o impaciencia. Ella jamás flaquearía mientras el reloj estuviese allí dándole un nombre y un número a su espera.
Por la estación solían pasar mamás con sus niños de dientes mellados, amantes con hambre de besos, viejecitas de pintalabios caducado, vagabundos que se paraban a charlar con ella debajo del reloj, estudiantes pensativos y perros sin dueño.Todos pasaban, nadie se quedaba.

Un día pasó un chico por su lado y se sentó con ella debajo del reloj, repitió este ritual 6 meses a la misma hora, se sentaba y dejaba que ella le mirara, le tocara, le
contara pero jamás hizo nada, el chico se limitaba a acompañarla en su espera y ella no sentía ni frio ni calor por él, solo sentía su hombro y su cuello cuando ella alzaba su cabeza en su interminable espera. Una tarde, como todas las demás, el chico apareció cabizbajo y dijo que ya no volvería más, que su verdadera estación estaba muy lejos y que ya no podría acompañarla más tardes en la merienda de ella, el reloj y él. Y entonces ella sintió que no podía respirar,no le quería ni estaba enamorada de él pues más bien era un chico-objeto pero ella se imaginaba volver a la soledad de su espera sin un hombro a su lado y se le dormían las manos de miedo y pena.

Y ella prosigió su espera, tic tac las nueve, las doce, las dos, las cinco, las siete, el día uno, el día diecinueve, el día veintiseis y el calor se materializó en diminutas perlas de sudor en su frente y el cambio de estación le hizo plantearse por unos segundos(solo por unos fugaces segundos) si debía proseguir su espera o marcharse a casa de una vez. No. Siguió.
Una tarde, a través de un escaparate vió unos ojos que le miraban con extrañeza, eran como los suyos, eran verdes y eran venenosos, esos ojos tenían cerca una sonrisa infantil y pelo azabache cuidadosamente peinado, y el salió del escaparate, que resultó ser la tienda de su novia y dijo que odiaba estar en esa tienda que preferiría pasar un tiempo debajo de un reloj y ella le cedió la mitad de su asiento. Y él vino tarde tras tarde a hacerle reir, a contarle sobre viajes lejanos, a cantarle al oido, a meterse con ella, a hacer planes para cuando ella dejara el reloj de lado, el le cogía de la mano y le decía que ya no había porque seguir allí que corrieran, que se bañaran desnudos, que desgastaran las suelas de los zapatos por Valencia pero que debajo de un reloj él se ahogaba pero ella, ella..no supo decidir a tiempo y él un buen día le dejó una nota en la silla que ponía "vuelvo al escaparate".