[Ingredientes: .Insomnio: 50% .Ilusión : 25% .Desilusión: 25%]

domingo, 31 de agosto de 2008

Eme vs Marta


-Dime que ves.
-Te veo a ti.
-¿Qué ves en mi?
-Algo nuevo ¿no? No sé es como un brillo nuevo en tu mirada, o una delicadeza recien nacida en tus gestos, no sé como explicartelo...
-Explícate mejor, eme.
-Ay Marta no sé, es como que este verano ha hecho que salgas de tu vida-embudo, del vicio de las almohadas propias a la calidez de las ajenas, has dejado las medias tintas y has sentido por cada poro de tu piel las emociones dejando correr rios de sentimiento por los caudales de todo tu cuerpo, has experimentado, has corrido y te has desnudado y has deseado muchas más cosas.
-¿Más?Creí que siempre había deseado platónicamente demasiado.
-Sí pero ahora pero lo extracorporeo se reencarno en torsos y en metas y todo se podía tocar y el deseo se masticaba en aquel cuarto, sí, claro que lo recuerdas, jamás te sentiste tan tranquila, con tu deseo anudado en tu espalda susurrando cosas que un deseo platónico no te susurraría.
-También los deseos extracorporeos son menos dolorosos en su pérdida que los deseos con nombre propio.Piénsalo.
-No tengo nada que pensar, lo tengo claro, prefiero sufrir que no sentir nada, prefiero ilusionarme tresmil veces y desilusionarme otras tresmil a meter mi corazón envuelto en papel de aluminio dentro de un congelador a esperar el amor verdadero.

domingo, 10 de agosto de 2008

Pesan los inviernos


Sí, estoy bien, en general sí.
Aunque a veces me pesa, me pesa el sentimiento de vacío y de vértigo, de ser causa y consecuencia de la dinámica envenenada de mi propia infancia, de un modelo permisivo y raro de educación, de estar atrapada en el cajón de problemas de mi propia familia.
Me pesa, también, la ausencia de lo útopico en determinados momentos de mi vida, como este, cuando ya he dejado de pensar en un rencuentro con viejos amantes, al menos pensarlo me mantenía con la cabeza ocupada, ahora muerdo el asfalto, muerdo la almohada, muerdo todo lo que está a ras del suelo, no me puedo elevar..

Y me pesa también, hacerme mayor con esta cabeza absurda, que jamás le da por madurar, que se tropieza y tropezará siempre que le digan te quiero, que siempre irá a por el débil y rechazará al fuerte. En un mes, son 20, 20 inviernos por dentro, 20 años por fuera.

viernes, 8 de agosto de 2008

Un él


Tiene los ojos de un negro y de una tristeza tan oscura que te pone los pelos de punta el pensar qué de catastrofes humanas o del corazón ha presenciado esos iris cromáticamente indefinibles. Su nariz, sencillamente perfecta, pequeña, recta, infantil. Una sonrisa hechizante, contagiosa, su poder rozaba la magia negra, su luz cegaba a las penas.Antítesis.

Tiene un cuerpo milimétricamente proporcionado, unas espaldas gigantes, unos brazos que me sirvieron de escudos de la toxicidad de la distancia, un metro ochentayseis centímetros de miedo, inseguridad y máscara.Era mi antítesis, era mi polo opuesto.
Llevaba un tatuaje de un caballo en el pecho y un piercing en el pezón, tenía una voz grave y rota que me despedazaba cuando me susurraba no me dejes solo cuando solo existían las ventanas, las sábanas y la oscuridad. Y sus puños llenos de sellos de oro, de iniciales y de brillantes partían caras, partían espaldas mientras que por dentro, él se partía en mil pedazos y en mil lloros reprimidos.
Él tan fiero, él tan débil, él con su moto en la que me moría de miedo cada noche cuando le gritaba ¡No corras! y él se reía hasta el día en que nos quedamos tirados en la cuneta, él y sus miradas de odio en la distancia, sus celos, su piel extraordinariamente suave, sus ojillos de enamorado, sus numeritos y su exagerado orgullo.
Y la última noche no supistes aguantar los rumores, tu eras el "Pápa" del pueblo, y a ti todo te llegaba y lo que dice la gente te apuñala y lo que yo te diga en ese momento no servía de nada, decían que si yo me había liado con tu hermano, que sí con este que si con el otro...y tu autoestima, si es que aún te quedaba, murió y me arrastró con ella al pozo del olvido.

Puerta del pub del pueblo, anoche, tú, yo, mi amiga, mis lloros y tu orgullo, JuanCar espera joder, escuchame, ¡que no!quiero hablar contigo joder, es mi última noche, que no, que quieres...que no, lloros, no llores, me abrazas y se te rompe el alma aunque no quieras, no llores pero te vas, y me dejas en la puerta del pub como un perro que esperara siempre fiel a su amo, y dicen que en el pub te pones a llorar en la barra, y solo haces que beber, y me lo cuentan pero yo no puedo hacer más por ti, porque tú te hundes y yo, por mi tendencia a buscar chicos psicologicamente podridos y con autoestima bajo tierra, te vi en la cara el desastre, te vi la goma que sostenia tu careta.

Y ahora, mi pequeño problema, tu estás a 700 kilometros de mi, y aunque en el momento en que subí al autobus los remordimientos te pudieron y volviste a darme el último abrazo, tu te hundes a 700 kilometros y ya no me tienes ami para apoyarte y yo, desde este lado del río sufro por ti, por tu inevitable e imparable caida, porque amor, tu eres mi antítesis.