[Ingredientes: .Insomnio: 50% .Ilusión : 25% .Desilusión: 25%]

miércoles, 27 de febrero de 2008

Te quiero pero no sé bien porqué....


Dime cual es la fórmula mágica, realmente es lo que más me gustaría saber ahora: el cómo se puede pasar de todo, concentrarte en el presente, no enfadarse por chorradas y no perder lo que por miedo a perder estás perdiendo.

Es complicado, pero es que sin esa fórmula mi vida está más que arruinada, ahora y siempre.

sábado, 23 de febrero de 2008

Recapitular


Hola, querida otra parte del espejo.

Has cambiado y lo sabes. Pero no eres consciente ni de que cambio ni en que grado han cambiado las cosas, tú sabes que todo lo que hay a tu alrededor es de un color más morado, más usado y más nuevo a la vez.

Estos últimos meses se han sucedido uno detrás de otro a un ritmo frenético(OctubreNoviembreDiciembreEneroFebrero), cinco meses como cinco suspiros, como cinco heridas curadas o cinco puñaladas con la espalda. Cinco amaneceres o noches, pero eso sí, rápidos e indoloros como la más bella de las muertes.
En estos cinco meses, Marta, no has pensado, no has parado, no has querido mirar atrás sino que te recuerdas como en esa escena de Los amantes del círculo polar en que Ana corre y corre y corre y corre y quiere olvidar lo que hay detrás de cada uno de sus pasos que le conducen inexorablemente a la nada y al destino a su vez.

Corres y huyes es lo mismo.

Y ahora, paras a tomar aliento y ves que bueno, no se está tan mal...ahora todo ha cambiado, ahora tienes pareja, ahora tienes más seguridad en ti misma, ahora has(menos mal)olvidado para siempre cosas que creías pegadas a tu piel y que revivías todos los días al secarte el pelo o al esperar el verde de un semáforo.Ya no intento dibujarte, más bien emborronarte.

Y ahora...después de demostrarme/te que sé vivir sin ti, ¿qué es lo próximo?
Dímelo,las7y27 te espera. Vuelve a todo. Vuelve a escribir. Vuelve a abril. Vuelve a llevar un rumboinerte.

miércoles, 13 de febrero de 2008

Por las dudas de siempre.


Me he acordado mucho de ti estos días.
De las mil maneras que inventabas cada día para llamarme, de todas las tonterías que me decías para hacerme reir, de las 2 pecas de tu hombro, del tacto de la piel más suave que he tocado jamás. Eras como un paramiedos, atraías todos mis temores de niña pequeña hacía el epicentro de tu ser y los desintegrabas mientras me susurrabas al oido frases a modo de nanas y me acariciabas el pelo.
Te encantaba verme feliz, era lo que más contento te ponía y sentías mi dolor en tu piel cuando me tropezaba o me hacían análisis de sangre hasta el día que el dolor fuistes tú y tus empujones, puñetazos, etc. Pero no, ahora eso no importa, ahora te quiero recordar en tus inicios, cuando solo solo vivías para quererme, porque eso...eso pocas personas lo van hacer por mi.

Tú, y tu sonrisa de dientes de leche,tus pantalones siempre caídos, tus miradas de admiración hacia mi humilde persona. Tú, con 19 años. Tú siempre serás tú a los 19 años en las escapadas a escondidas a valencia, a darme solo un beso a la salida del instituto y coger un taxi para volver al aeropuerto.Tú eras tú.

Y hoy...¿quién es quién?
Ni yo lo sé, solo sé que he conocido a alguien que quiere quererme quizás en el futuro o quizás no quiere quererme, quiere tenerme cariño, no sé. Estoy asustada. Solo me has querido tú y empezar de nuevo me cuesta, él es bueno conmigo, es muy bueno, pero necesito tanto unos brazos fuertes que me digan que todo irá bien...
Sí,echo de menos la sensación de tranquilidad, de un " te tengo para todo", enfin, supongo que esto no se llama amor, se llama amistad y no se hable más.
Ojalá pudieras ayudarme.

jueves, 7 de febrero de 2008

Las paradas(del autobus o de la vida)


Erámos unas diez personas en aquella tarde de febrero. Erámos diez personas con diez historias diferentes pero todos con la mirada fija en un mismo punto:el principio de la calle de la Paz. Todos esperabamos el 71 como quién espera agua de mayo, como quien espera que les rescaten de una monotonía que continuará después de esperar el autobus,la cena,el trabajo, la vida en definitiva.La llegada del 71 será la salvación instántanea, será una leve sonrisa de alivio contra los cien mil suspiros de desidia que todos los presentes lanzabámos(estoy segura)al día.

Dos cincuentonas hablando de las últimas ofertas del corte inglés, un oficinista que se moría porque muriese el tiempo de espera ya, una parejita de jóvenes que aún estaban en esa fase en la que los defectos del otro son virtudes,una chica que se le veía en la cara una eterna pregunta, una mujer que tenía cara de vendedora de agencia de viajes,un señor mayor que nos miraba con curiosidad a cada uno de nosotros como si jamás hubiese entendido la juventus y sus prisas, la mujer del abrigo rojo y yo,que miraba divertida el semblante de cada una de estas personas cuando se acercaba un autobus y no era el 71.

De ests 9 personas me llamó la atención en concreto una, la mujer del abrigo rojo. Era una mujer de unos 50 años, de mediana estatura,delgada, con un moño hecho deprisa y corriendo con las prisas de la que espera un encuentro casual con el posible amor de su vida. Era rubia, de cara vulgar y traicionada por arrugas en las comisuras que delataban que ese encuentro casual se demoraba ya 15 o 20 años más de lo previsto. Vestia una minifalda extremadamente corta con medias y botas rosas altas de tacón, encima un anorak de plumas rojo y un bolso plateado. Yo sé que a ella no la esperaban a cenar.
En esa parada de autobus podríamos ser todos más o menos infelices, más o menos pesimistas,egocentricos,solitarios o tristes, podíamos ser pero para nosotros también eran, es decir, teniamos a gente que era algo para nosotros en casa, que nos esperaba un plato caliente y un "si que ha tardado el autobus" cuando llegásemos a casa. Yo ya podía oir los ladridos de mi perra en cuanto cruzase la puerta, los gritos de mis hermanas, el "Cariñoo" de mi madre, mi monotonía de la hora de cenar. Pero para esa mujer no existía ( y de eso pondría la mano en el fuego)monotonía de la cena, existían los platos precocinados masticados al son de un pasodoble en la COPE, existía el deshacerse el moño con la esperanza de "mañana más y mejor", con la esperanza de que mañana SÍ encontraría en la parada del autobus a el amor de su vida.

miércoles, 6 de febrero de 2008

Mi papá


Últimamente mi vida ha cambiado, está llena. Llena de mi, de mis pequeñas cosas, de pequeñas ilusiones, de gente que me quiere de verdad, de momentos de sol y de mañanas en museo.
Ahora que no tengo exámenes y tengo vacaciones me propuesto hacer cosas, pequeñas chorradas que hacía tiempo que quería hacer y no encontraba el momento, una de ellas es conocer realmente ami padre y ahora que él esta de baja por la operación he aprovechado para cumplir este propósito. Ayer le acompañé al ambulatorio, y en cierta manera se me calló el alma al suelo cuando lo vi sentado encorvado en la silla,como un enfermo más, como un padre más de los millones de hijos del mundo, como alguien que no era mi padre. Pero bueno, es lógico piensa mi parte consciente, nos/te haces mayor y ya no eres aquella niña de 20 meses a las que su padre le decia A ta A ta...andalucia?? y yo decía "aquí" en un mapa. Pero, hoy tengo casi 20 años, y mi padre casi 50, las cosas ya no son tan jóvenes y tiernas, son ásperas y decrecientes.

Hoy, sin embargo, hice una cosa que quería hacer hacía mucho: he ido al museo de Prehistoria, donde pasé mi infancia, mientras los niños jugaban con la pelota yo aprendía a pronunciar Austrolopitecus. Llamé a mi padre por si quería ir y me acompañó. La verdad que disfrute muchísimo redescubriendo mi ignorancia por la historia y redescubriendo que mi padre siempre tendrá que enseñarme muchísimo más, que nunca llegaré a tener tantísimo conocimientos como él y que en el fondo es un placer estar con él.
Evidentemente, él no sabe nada de lo bien que me lo estoy pasando con él estos días de vacaciones imprevistas, el orgullo lo saqué de mi madre.