[Ingredientes: .Insomnio: 50% .Ilusión : 25% .Desilusión: 25%]

lunes, 31 de diciembre de 2007

Adios, mis pequeños amantes


En el año 2007 empezó el proyecto "Trescientassesentaycinco noches", empezó como un grito de aquello prohibido: los sentimientos. Empezó en un abril donde los Victores aparecieron en mi vida, en ese abril todo fueron sonrisas, preocupaciones y llamadas, ese abril supuso para mi el final de una epoca y el principio de otra. A raíz de conocer a V1 y a V2, me di cuenta de que si no me iba a querer yo nadie podría hacerlo por mi, que las cosas hay que asimilarlas como vienen, no intentar adaptarlas a ti sino adaptarte tu a ellas.

Ellos eran espíritus libres, uno más que el otro, pero los dos fueron aire en mi vida, los respiré, los expiré y siguieron su rumbo. Supongo que si les preguntase a cada uno de ellos que he sido, V1 me respondería nada, una amiga que nos rallamos y ya esta, y V2 nosé diriía que alguien especial. Ya ves, yo os puedo decir a los dos que habeis sido dos personas que me habéis hecho madurar muchísimo y solo por eso, vale la pena el tiempo invertido en este blog dedicado muy en parte a vosotros.
Hoy en día, no sé nada a penas de vosotros, y supongo que eso es parte de lo secretamente pactado, tu me sirves para madurar yo te sirvo para entretenerme cuando uno de los dos haya conseguido su fin ya se habrá acabado todo, vosotros llegasteis antes a la meta que yo y supongo que eso me entristeció.

Hoy, a dos horas de acabarse el 2007, cierro una página de nervios, tonteo y literatura, os cierro pekeños en el pasado y sé que nunca volveréis a mi presente. Así será mejor, así continuaremos.

jueves, 13 de diciembre de 2007

Uno entre tantos finales


He aprendido a no esperarte más junto a la puerta,
he desechado las migas de esperanza que se quedaron en mi pijama,
he olvidado todas las palabras y sonrisas muertas,
he entendido que para mi, en tu vida, ya no hay nada.

Firmaría la paz blanca e infinita contigo
reduciendo todas mis quejas a un trozo de papel,
robaría instantes del pasado para hacerme un abrigo,
para poder protegerme del olvido de este mes.

Me dueles, tú, como antaño y como mañana.
Me dueles y sigues echando vinagre sobre las heridas ensangradas.
Me dueles con un dolor opaco y nervioso que extasia.
Me dueles y una vez más vuelves a los giños infantiles y a la nostalgia.